lunes, noviembre 30, 2009

YO SÉ...






Yo sé que hay que ser tolerante y democrático y todo eso y que como dijo el Pepe ni vencidos ni vencedores pero LOS RECAGAMOS A ESOS HIJOS DE RECONTRAMIL PUTAS Y COMO DIJO EL DIEGO:  QUE LA SIGAN CHUPANDO!!!

Hoy disfruté como loco baboseándolos en la esquina de Avenida Brasil y la Rambla.

VAMO'ARRIBA EL PEPE!!!!!

jueves, noviembre 26, 2009

PRETENSIÓN




Ennocheciendo acá

se cuentan cosas

que no importan a nadie, mariposas

y cagadas de mosca en los alambres

ensenadas verdosas

olvidadas

paredes que se caen a pedazos

sollozos rebotando en los andenes

y una porfiada, inexplicable, triste,

pretensión escolar de entender algo.


Santi

Poemita editado siguiendo la sugerencia de un amigo de fierro, que, entre otras cosas,  me hizo notar que se necesitaban algunas comas.

domingo, noviembre 22, 2009

DUDAS

De pensar dudas tengo
la cabeza hecha un trapo
y dejo con pereza
que busquen conexiones
los jolgoriosos críos
propietarios del tiempo.

creyentes en tornillos,
en encastres perfectos.

en que el softgüer del mundo
es un moto perpetuo

firmantes no videntes
de contratos a término
hermosamente pieles
ilusamente eternos.

domingo, noviembre 15, 2009

LA CASA DE AL LADO - Fernando Cabrera


Fernando Cabrera - La casa de al lado



Esta letra de la canción de Fernando Cabrera ya la había colgado antes, pero el grafitti ese que puse en la cabecera me la trajo otra vez.
La acompaño de la belleza abstracta y accidental de otras paredes de Montevideo que siempre me sorprenden, aunque no sé que relación puedan tener con el texto de Cabrera, pero tienen.


No hay tiempo no hay hora no hay reloj
no hay antes ni luego ni tal vez
no hay lejos ni viejos ni jamás
en esta olvidada invalidez


Si todos se ponen a pensar
la vida es mas larga cada vez
te apuesto mi vida una vez más
aquí no hay durante ni después


Dejá no me lo repitas más
nosotros y ellos vos y yo
que nadie se ponga en mi lugar
que nadie me mida el corazón


La calle se empieza a incomodar
el baile del año terminó
los carros se encargan de cargar
los restos del roto corazón


Acá en esta cuadra viven mil
clavamos el tiempo en un cartel
somos como brujos del reloj
ninguno parece envejecer


Mi abuelo me dijo la otra vez
me dijo mi abuelo que tal vez
su abuelo le sepa responder
si el tiempo es mas largo cada vez


Discrepo con aquellos que creen
que hay una sola eternidad
descrean de toda soledad
se engaña quien crea la verdad


Acá no hay tango
no hay tongo ni engaño
aquí no hay daño que dure cien años
por fin buen tiempo
aunque no hay un mango
estoy llorando
toy me acostumbrando


Se pasa el año se pasa volando
ya no hay más nadie que pueda alcanzarlo
y yo mirando sentado en el campo
como se pasa el año volando


No pasa el tiempo no pasan los años
inventa cosas con cosas de antaño
a nadie espera la casa de al lado
se va acordando
se acuerda soñando


Por eso te pido una vez más
tomátelo con tranquilidad
puede ser ayer nunca o después
pero tu amor dame de una vez.



jueves, noviembre 05, 2009

COCINA SANA PARA LA ESTACIÓN ESTIVAL - En Homenaje a Roberto García Mareco


Mientras van pasando los días de esta campaña electoral que se pone cada vez más aterradora y angustiante uno ya no sabe qué hacer para pensar en otra cosa.


Probé con los poemitas felices, pero no hay caso, no es lo mío.


Y entonces me dije, tá, pongo una receta. Una receta de cocina siempre es bienvenida, en especial si es ligth y se acerca el Verano y uno quiere estar delgado para pasear una escultural figura en la playa. Y uno se entretiene cocinando o simplemente leyendo la receta y no piensa en la posibilidad que el país se transforme en una gran ensalada de rabanitos a fin de mes.


Y me acordé de un viejo amigo, gran gourmet, cirujano, excelente clarinetista, director de orquesta, pero sobre todas las cosas un "bon vivant"

Roberto García Mareco, que así se llamaba, más conocido por "El Pera García", se murió hace unos años, pero dejó este monumento de la culinaria rioplatense de su puño y letra, que hoy, como homenaje, pongo a disposición de los amigos que quieran cuidar su salud y comer con templanza y austeridad.


Con ustedes, el Pera y su Buseca.
(No le crean cuando dice que es para invierno)

--- Buseca ---


Plato típicamente de invierno debido a la cantidad espantosa de calorías que uno ingiere por cucharada.


INGREDIENTES


4 kilos de mondongo (o callos)
1 pata de cerdo fresca, cortada en trozos medianos
500 grs. de cuerito de jamón, si no se consiguen pueden ser de cerdo, cortado en tiras finas de 5 cm. por 1/2 cm.
1 kilo de chorizos colorados, cortados en rodajas de 1/2 cm de espesor.
2 longanizas, también cortadas en rebanadas de 1/2 cm. de espesor.
1 kilo de tocino o de panceta salada no ahumada, cortada en pequeños cubitos
750 grs. de garbanzos secos, puestos en remojo el día anterior
750 grs. de porotos blancos (alubias) secoa, también emojados desde el día anterior
3 cebollas grandes picadas finas
4 puerros picados finos
4 zanahorias grandes, en finas rodajas
1 kilo de papas cortadas en dados chicos
1 kilo de repollitos de bruselas
1 kilo de tomates frescos, pelados, sin semillas y cortados en cubos
3 morrones rojos grandes, cortados en tiritas finas como el cuero del jamón
1 taza y 1/2 de hongos secos, que se remojarán y picarán (no tirar el agua del remojo)
2 atados de perejil finamente picado
2 cabezas de ajo muy picadas
4 hojas de laurel
sal, a gusto
pimentón picante español (conseguirás?) 1 cucharada
orégano 1 cucharada
guindilla molida picante a gusto
aceite de oliva para saltar

PREPARACIÓN:

Primeramente se pone a cocinar el mondongo, o callos, en abundante agua con sal (colocar el mondongo en la olla una vez que el agua hierva, dado que nos interesa el sabor del mismo y no hacer un caldo de callos). Cocinar hasta que el mondongo se haya ablandado algo, pero todavía tenga una buena consistencia, puesto que continuará su cocción con el resto de los ingredientes. Llegado a este punto se saca del agua, se reserva ésta, y se procede a cortar el mondongo en tiritas de 1 cm de ancho por 5 de longitud, aproximadamente claro. Apartarlo hasta el momento de usarlo.
Mientras se cocinaba el mondongo, que demora lo suyo, doramos en una sartén grande, con un poco de aceite de oliva, todos los ingredientes cárnicos que disponemos, la pata de cerdo, los chorizos, las longanizas, etc.. A medida que se vayan dorando se los irá colocando en una olla grande, donde se realizará la cocción definitiva, con capacidad de unos 20 litros. Finalizado el salteado de estos elementos se colocará en la olla suficiente líquido de la cocción de los callos y del remojo de los hongos, como para cubrir todos los elementos. Se llevará a hervor y se cocinará hasta que los trozos de pata de cerdo lleguen al mismo punto de cocción que los callos, y en este momento se agregarán los mismos, junto a los garbanzos y porotos, así como al resto de los vegetales, (excluídos los repollitos de Bruselas) los que previamente habremos saltado en nuestra sartén con aceite de oliva.
Este también es el momento de echar todos los condimentos, pimentón, orégano, guindillas, rectificar la sal (cuidado con ésta pues ya hay sal en el agua de cocción así como en el tocino, de todas maneras yo creo que necesitará más en este momento, lo dicho, sal a gusto), y las hojas de laurel.
Debemos cuidar también que haya suficiente líquido para cubrir, y sólo cubrir, todos los elementos sólidos, al final la buseca debe quedar caldosa pero no demasiado, predominando siempre la parte sólida.
Se continúa la cocción hasta que se comprueba que todos los ingredientes están a punto, cocidos y bien tiernos, sobre todo los callos y los cueros de los trozos de la pata de cerdo. Cuando nuestro instinto de cocinero nos indique que faltan unos 15 minutos para que esto suceda, agregaremos las patatas cortadas en dado y los repollitos de Bruselas; se finaliza la cocción cuando éstos estén a punto.
La preparación de este plato es altamente recomendable realizarla el día anterior a consumirse, dando tiempo al reposo y al hermanado de todos sus múltiples ingredientes, será mucho más sabrosa nuestra Buseca. Una vez terminada la cocción, la olla debe enfriarse lo más rápidamente posible, para evitar que todo el conjunto fermente, por lo tanto recomiendo que se saque a la intemperie, teniendo buen cuidado de perros y gatos, o que se tape la olla y se coloque bajo el chorro de agua fría del grifo.
Al otro día se calentará en la misma olla, lo que sobre podrá congelarse en el freezer durante tiempo inmemorial, disfrutándolo el próximo invierno. 

Se sirve bien caliente y se espolvorea abundantemente con queso parmesano. 

Se acompaña de cantidades navegables de vino tinto y, si después no están dispuestos a salir a pelear desnudos sobre la nieve, o sienten algo de frío, anótense en el club de Juana de Arco y lleven los reglamentos hastas sus últimas consecuencias.


 Roberto García Mareco


POEMA FELICÍSIMO

te juro que no sé
no sé lo que me pasa
me pasa que la luz voraz de la ventana
se devora las penas y me inunda
de una felicidad brutal esta mañana
los pajaritos cantan y la palta
está llena de flores y la hiedra
se abraza con el muro como viejos amantes
pero no te preocupes, porque ya todo pasa
volveré a ser yo mismo
cuanto antes.


VER TAMBIÉN OTRAS FELICIDADES EFÍMERAS Y DELEZNABLES EN
LA COFRADÍA

martes, octubre 27, 2009

5 DIVAGUITOS mientras pasan los días.


I
estarse por ahí
aleopardando
esa luz que se cuela por pedazos
recortados de sombra
entre persianas
tajadas escupidas
rebanadas
de luz naranja
ajena a los opacos
huecos latidos lentos
apagados
que salen del sillón
de las almohadas
sacuden el espejo
sin moverlo
chorrean por los muros
y se estancan
en un zócalo gris
y en las baldosas
ignorantes de luces
y de sombras
así,
siempre.

 

II

un agujero de clavo
en una chapa de zinc
proyecta en el piso de tierra
un paisaje imposible
y verdadero
de nubes encerradas
que no saben qué hacer.

 

III

ese rayo de sol
ese de ahora
el del segundo este
no de otro
que atraviesa la botella
gruesa y verde
si no lo ves pasar
está perdido.


IV 

se mira la mugre de las uñas
y piensa que no está
al fin y al cabo
tan vacío.

 

V

toca la piel
sin tocarla
pasa la yema
del dedo
temblante
como sin pasarla
para no pensar en mañana.